¿Conoces las consecuencias del enojo en nuestra salud? Entra y lee

¿Queridas sabían que cuando nos enojamos, los músculos y articulaciones se tensan, la sangre circula a menor velocidad y se alteran la actividad cerebral y el equilibrio en los sistemas nervioso, hormonal y cardiovascular? Es por eso que este sentimiento acarrea consecuencias a nuestra salud, a continuación te enumero algunas consecuencias del enojo en nuestro cuerpo:

Arritmias: El estrés físico y mental que producen los enojos puede desencadenar un colapso cardíaco y cualquier afección relacionada al corazón.

 Daños hepáticos: Y también en la vesícula biliar, ya que la ira provoca una mayor secreción de bilis de lo que debería en condiciones normales. Esta sustancia debe ser expulsada a través de la vesícula, por ello es que este órgano también se resiente.

Dolores musculares:Al molestarnos con nuestro jefe, con la pareja, los hijos o el tránsito, el cuerpo segrega una hormona llamada adrenalina, la cuál también aparece en demasía cuando estamos ante una situación de temor excesivo. Esto puede causar dolores o contracturas en los músculos, así como también dolor de cabeza. Los hombros, la nuca y la espalda son los que se llevan la peor parte, ya que deben cargar con todo el peso de la tensión.

Diarrea: Estar enojado puede provocar lo que se conoce como síndrome del colon irritable (inflamación) y esto conlleva a la colitis o diarrea, por más de que se coman alimentos que no la produzcan. El estrés, el miedo, la tensión y la ira causan desequilibrios intestinales.

Gastritis: Es una de las consecuencias más frecuentes del enojo y los síntomas son típicos: reflujo, dolor, ardor, sensación de fuego en la boca del estómago. La acidez estomacal inflama la mucosa gástrica cuando hay muchos episodios de ira. Si te sueles enojar muy seguido puede que no sólo padezcas gastritis, sino también, llegues a sufrir de úlceras en el estómago.

Dermatitis: La comezón, el sarpullido y el prurito tienen, entre otras causas, al enojo como un desencadenante principal. Lo mismo ocurre en los casos de tensión, estrés, nerviosismo, ansiedad y miedo. Si hay alguna herida, ésta puede infectarse o empeorar el cuadro debido a que la persona se rascará más fuerte de lo habitual, por ejemplo.

¿Te enojas con mucha frecuencia?